Del pre-texto
A veces pensarte es un pretexto para olvidar.
Para saberme destronada.
Por el gran miserable.
Capitán de corazones.
Entonces camino.
Por los delicados dedos.
Del tiempo.
Y pago mi propia deuda.
Con este cuerpo.
Abandonándome.
En lo que ya no existe de mí.


Desde Génesis dijo
Siempre es triste ver abandonado un yate de lujo...
Un beso innfinnito, de innumerables partes de tu-mi corazón.
20 Agosto 2005 | 02:43 AM